| Raúl 的个人资料Noches Sin Luna照片日志列表 | 帮助 |
|
7月31日 De ViajeComo las características peculiares y absorbentes del trabajo de becario niegan toda posibilidad de pegarse el verano padre fuera de la urbe, al final lo único que uno puede hacer para reducir el tedio a cenizas y esparcirlas al viento es arañar los fines de semana todo lo posible... Y eso es lo que estoy intentando hacer yo... Amén de haber disfrutado recientemente de 3 de mis 5 días de vacaciones... Empezamos hace tres findes...
I. Donostia, ba
Todo se empezó a gestar con un objetivo concreto y prometedor... Yo quería ir al Bilbao Live Festival y buscaba reclutas entre el destacamento español de Kortrijk. Al final los planes se cambiaron y el festival desapareció de la ecuación, pero no el juntarnos todos los que pudiéramos por tierras donostiarras.
Todo salió de lujo, los reencuentros Erasmus siempre tienen ese saborcillo nostálgico de las cosas que han estado bien y que siguen estándolo en algún lugar de nuestra mente... Salimos de fies al centro de Donosti (una ciudad realmente preciosa). Pillamos una verbenita en el puerto y Victoria y yo nos intentamos fundir en el ambiente bailando danzas regionales vascas... A ella le salió mejor que a mí... La fiesta duró bastante y dejó a la posteridad dos videos memorables... la legendaria Tamborrada y mi pequeño momento de gloria bailando Blanco y Negro como un auténtico tirado...
Al día siguiente y después de una mañana de playa en la que todos nos quemamos las pantorrillas, nos fuimos de turistas rurales, viendo algunos pueblitos de la zona (aupa Orio!). Y por la noche más fies, después de cenar de pintxos (alabados sean los pintxos) botellón en la Concha, perdón, en los bajos de la Concha. Ahí ya nos llevamos el abejorro, que se nos había colado en el coche... Y nada, de nuevo la fiesta estuvo genial, pero ya se nos notaba algo cansadines. Estuve practicando artes marciales con Xabi en la playita, es un crack! Y bebiendo Black Eristoff, que me dejó la lengua negra.
Antes de marcharnos el Domingo, vimos el pueblo de Aritz (aupa Hondarribia!), con baño relámpago en la playa incluido. Me quemé los pies corriendo por la arena, pero mereció la pena. Y el día y el finde no pudieron dar más de sí, de vuelta a Pucela tras unas pocas horas de autobús.
II. Riesgo en Llanes
El plan era otro. Pasaba por Toledo o derivados, donde Dani y yo se suponía que visitaríamos a nuestros respectivos hermanos. Pero el plan se cayó a última hora y hubo que improvisar. Barajamos varias opciones, incluyendo la de alquilar un Getz para recorrernos lo que pudiéramos de la Península. Pero al final decidimos utilizar algunos de nuestros días de vacas para hacer turismo activo por Asturias.
Llegamos pronto por la mañana y en el albergue (lleno de homelesses) aún no nos acogían, así que nos echamos una cabezadita por la playa de Llanes, aunque hasta la tarde no nos bañaríamos en condiciones. Por la noche descubrimos que habíamos triunfado y que, de pura casualidad, fuimos a llegar a Llanes justo durante las fiestas. Y la primera noche lo pasamos bastante bien, viendo Bola de Dragon Z en un bar de cachis. Espectacular cuando el barman dijo "lo estamos viendo todos, no?" y quitó la música para subir el volumen de la tele...
Nos retiramos pronto porque había toque de queda y piraguas al día siguiente. Bueno, kajaks, pero pal caso es lo mismo... No me acuerdo de qué río fue el que descendimos, soy así de torpe, pero creo que fue el Cares. Y en el primer rápido ya nos tragamos un tocón y volcamos. El resto del trayecto fue más tranquilito, para mí, que iba en la motora, Dani acabó con llagas de tanto remar :P Lo bonito de bajar en kajaks es ir sin prisa, pegarnos bañitos de vez en cuando, saltar desde las rocas al agua y esas tonterías que dan a la mañana algo más de riesgo y de vidilla.
Y para saltos, los que pegamos al día siguiente haciendo barranquismo. Una pasada, pero nos dejó con ganas de más. A Dani de saltar y a mí de rapelar, que no acabé de cogerle el punto y me habría gustado. Cuando volvimos al albergue ya nos habían echado de la habitación y pasamos la tarde de nuevo en la playita para salir de vuelta a Valladolid por la noche.
III. Con Cesillar en Peñíscola
Llegué de Llanes a las 6 de la mañana del domingo y, después de 5 horas de sueño, me puse rumbo a Madrid, para ver si podía llegar a Peñíscola a hacerle una visita a Cesillar... Después de un montón de horas de viaje, acabé en tierras levantinas a las 9 de la noche. César estaba currando y yo me fui de turismo nocturno.
Era la primera vez que estaba en levante desde que tengo uso de razón y me gustó más de lo que esperaba. El Mediterráneo es un mar para bañarse de noche y Peñíscola es preciosa de murallas para dentro. Así que mientras César trabajaba, yo me paseaba, miraba el mar, escribía y me bañaba... Realmente necesitaba estar un rato conmigo mismo.
Y cuando César no trabajaba, peleábamos bajo el agua, veíamos la tele en su pisito de soltero y salíamos de fiesta, previo botellón de tranqui en la playita de Whisky y parladas... Singularmente espectacular fue el encuentro con un alemán que nos prohibió acercarnos a su hermana (que supuestamente tenía 14 años...) y luego se lió a contarnos su vida, ilustrándola con fotos o videos de él mismo en la cárcel. No me acuerdo de nada de lo que nos contó, pero qué bien bailaba el hippie!!
El martes empezó con un precioso amanecer durante el cual Cesillar me enseñó a deleitarme en los tonos del mar, y por la tarde me marché de vuelta al hogar (dulce hogar) dejándole a él con su rutina bien montada de curro, playa y fiesta. Daba muchísima pereza irse de allí, sobre todo al pensar en las horas que quedaban hasta Pucela... Finalmente pude dormir en casa a las 3 y pico de la madrugada... unas 3 horitas, porque el miércoles había que currar.
IV. Bus Playero a Santander
El propósito seguía siendo firme: ni un sólo fin de semana entero en Valladolid. Irene, que tiene un apego a esta ciudad mucho menor y menos transitorio que el mío, fue la que me ayudó a escaparme esta vez... y como el norte nos tira y trenes playeros a Asturias no hay, pues nos fuimos en bus a Santander.
Creo que era la primera vez que me bañaba en el Sardinero... Mis recuerdos de la Bahía quedaron sumergidos bajo olas de un par de metros de altura... las más grandes en lo que va de verano!! Robamos un balón de playa al viento y lo usamos de almohada. Vimos un recital del heredero de Juanito Valderrama y Antonio Molina, y también un montón de peña que estaba de mal rollo a nuestro alrededor... pero nosotros teníamos zumo.
Y cuando el sol dejó de apretar y el chirimiri empezó a orballar, nos dimos un voltio por la playa, y después por Santander en general, aunque no llegamos muy lejos porque nos dio por subir cuestas y yo ya no estoy para esos trotes.
En el bus coincidimos con gentes de mi facul, Educarr me contó cómo siguen las cosas por Kortrijk, que ha estado de Erasmus este año. Es curioso ver cómo ciertas cosas no cambian nunca aunque las repueble gente nueva... Por fin aterrizamos en Valladolid a las 12 y pico de la noche...
Epílogo Y por fin acabé de relatar mis viajes de últimamente, entrada larga con ganas, ya era hora, no? Ahora sigo con mi vida entre semana: currar, perder el tiempo y planear el próximo finde... Ribadesella?? Espero que os lo estéis montando todos genial este verano. Besitos ;-) 7月9日 FiNaleSFin de semana atípico de necesidad. Comenzó con el pesimismo abrumador de 1984 y acaba con la euforia desatada por la Copa del Mundo en manos de Cannavaro. Por partes, como siempre...
I. Sospechosos habituales
Por fin, después de los legendarios sucesos del día de la escombrera, nos volvimos a reunir. No todos, pero al menos los más peligrosos: Bolardos, el Waiterman, Danielsan y yo. Prometimos portarnos bien y (más o menos) así fue. Al final decidimos reincidir impunemente en la Ferro, donde no nos hubiera extrañado demasiado que nos expulsaran de manera preventiva tras nuestras últimas calamitosas visitas. Sin embargo, no hubo ningún percance en la garita, aunque, una vez más, se detectó presencia policial en nuestros alrededores. Parece ser que lo que dicen los rumores es cierto, existe un dispositivo policial encargado de interceptar mis conversaciones con Toral para estar ahí cuando converjamos bajo un halo de nocturnidad. Afortunadamente esta vez no había nada que ocultar, y hay un alcoholímetro que lo respalda.
II. Nadal Vs. Federer
Ha sido el primer partido de tenis que veo casi entero desde hace años... Y estoy perdiendo poco a poco mi odio hacia Nadal. Pero no quería hablar del partido, ni de mis ideas sobre los deportes de pijos como el tenis, ni de la pena que me dio que no ganara Nadal... No, quería hablar más bien de las sensaciones que produce ver un partido de tenis, y tampoco me refiero al enfoque físico (dos tipos dándolo todo durante nadie sabe cuánto tiempo para ganarle el uno al otro... eso no se encuentra tan directo, sencillo y claro en casi ningún otro deporte), ni al factor fortuna que tan bien formuló Woody Allen en Match Point, no, hablo de algo más obvio y preciso, de ver cómo todo el juego se reduce a una pelota botando de un campo a otro... Aísla la pelota de los jugadores y de la red, aíslala de los marcadores y de los jueces, deja solamente la pelota y quedará una imagen pálida y raquítica del ir y venir que es en realidad la vida.
III. Italia Vs. Francia
El domingo fue un día de finales y la más destacada fue la del mundial. No porque fuera más bonita, la verdad es que disfruté más del tenis... sino porque es menos habitual. Una cada cuatro años. Lo bonito del partido fue que por fin ganó el equipo que yo quería, algo novedoso en este campeonato. Pero una vez más no me voy a meter en el resultado, ni en lo lamentable que fue la expulsión de Zidane en la prórroga, ni en si los italianos merecieron o no la victoria, no olvidemos que yo no sé de fútbol y me interesa lo justo. De lo que quería hablar era de la inevitable sensación de estar escuchando a los Planetas cantar La Copa de Europa cuando Grosso marcaba el quinto penalti y empezaban las celebraciones. Y es que J eligió La Copa de Europa como lo más grande que se puede conseguir... Yo creo que se saltó La Copa del Mundo, que debería haber tomado el puesto de colofón para la Semana en el Motor de un Autobús. Sea como sea, veía la canción en las caras de los italianos y sentía una profunda envidia por no poderla escuchar en mí.
Y exprimo los últimos minutos del fin de semana en el que redescubrí el deporte a través de un cristal policromado con un final que ya echaba de menos, y no hablo solamente de divagar en el blog... A buen entendedor...
Salud! 7月7日 CorrienteSCirculareSENELTiempOUna vez... si mal no recuerdo...
me tenías en la punta de los dedos... Las secuelas de los viejos días estarán conmigo el resto de mi vida. Me quedé dormido un momento
y los valles se cambiaron por desiertos por obra y gracia de el que controla el firmamento, el que decide que
ande perdido en corrientes circulares en el tiempo, el que transforma los diamantes en quejidos y lamentos... el que se encarga de que salgas y que yo me quede dentro. Asustado, sintiéndome enfermo
como una temporada en el Infierno... Intentando ver una salida y encontrando más problemas todavía. Todo esto que jamás podré comprender,
lo que obtuve a cambio de intentar hacerlo bien, eso no es para mí, quiero mi parte de lo bueno... Quiero que estés aquí,
quiero tenerte dando vueltas a mi lado todo el tiempo, nueve órbitas concéntricas y yo estar en el centro... Será mucho pedir, pero es lo menos que merezco. [Hay cinco canciones de Los Planetas que, para mí, se encuentran sobre el resto. Una de ellas es ésta, Corrientes Circulares en el Tiempo (está en Encuentros con Entidades), siempre lo he sabido, pero hoy la he redescubierto según venía a trabajar...] |
|
|